Félix Curto cogió una cámara de fotos, una furgoneta y se fue a recorrer la frontera entre USA y México durante 2004. En este periodo sus obras se centraron en rescatar el pasado de lo fotografiado, cargándolas de melancolía y añoranza de lo anterior. De nuevo, en la muestra de la Colección Norte del Gobierno de Cantabria (organizada en Santillana del Mar), tuve la ocasión de ver un par de piezas (Motels II y Motels III) donde el granulado áspero de las fotos junto la imagen sesentera de los moteles conducían la nostalgia de la obra. Abajo podéis ver un par de trabajos mostrados en Arco 06.

